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CAZADORAS DE PILOTO. SU HISTORIA REAL

piloto     

Si existe un artículo icónico para todo aficionado al mundo militar en general y al de la aviación en particular, este es, como ningún otro, el de las cazadoras de piloto.

Actualmente no puede haber una mejor elección que una cazadora de piloto a la hora de buscar una prenda de abrigo, mantener un estilo siempre a la moda, confiar en buenos materiales y conseguir una genial practicidad para el día a día.

Estas cazadoras no sólo son bonitas y sientan bien, son prácticas y el resultado de muchos años de historia y uso militar real que las han perfeccionado hasta llegar a nuestros días como un producto que tiene una excepcional relación calidad-precio, si las comparamos con prendas de abrigo civiles contemporáneas.

 

Nos tenemos que remontar a la I Guerra mundial, las cabinas de los pilotos eran abiertas, totalmente sometidas al frío exterior. La presurización aún estaba por inventar y las altitudes que se iban alcanzando en los aparatos no paraban de subir, ascendiendo en igual medida el frío a soportar por los pilotos al descender las temperaturas de operación.

Todos los bandos en el conflicto tomaron medidas, así el U.S. Army estrableció oficialmente en 1917 el Aviation Clothing Board, empezando a distribuir chaquetas de aviador fabricadas en cuero, con protectores de piel para el cuello, cierres de cremallera y acabados en lana en muñecas para limitar la entrada de aire en el cuerpo de sus pilotos y retener el calor corporal.

 

 

La II Guerra Mundial lo cambió todo

 

La II Guerra Mundial y la entrada en el teatro de operaciones de los bombarderos sin presurizar volando a grandes altitudes, aceleró la búsqueda de la eficiencia en estas prendas, para combatir temperaturas que podían llegar a -45 grados. Una cazadora bien ajustada de piel gruesa era el mejor aliado en estas circunstancias.

 

Las dos cazadoras de cuero americanas más conocidas y extendidas fueron la A-2 de la Air Force y la G-1 de la U.S. Navy. La popularidad de la G-1, exponenciada tras la aparición de Tom Cruise en el film Top Gun llegó a ser tan alta que saturó las cadenas de suministro del gobierno americano, llegando a cancelar su producción oficial. Ello no fue obstáculo para que acabaran convirtiéndose en una prenda muy popular, al estilo de Hollywood, tremendamente demandanda en el mundo civil, aunque ya fuera de la cadena oficial de aprovisionamiento, tanto por pilotos como por aficionados.

Pero el mundo evoluciona y las necesidades de los pilotos también. Los nuevos aviones y sus pilotos demandaban otros requerimientos. Menor peso, mayor agilidad de movimientos dentro del cockpit y protección contra un inesperado y temible incendio.

Con la llegada de los reactores, que podían volar a mayores altitudes con menores temperaturas que los aviones de hélice, las pesadas y poco confortables cazadoras de cuero se empapaban, antes de llegar al avión y haciendo la prevuelo si estaba lloviendo, o por transpiración al sudar en el interior. Esta humedad corporal al ascender se convertía en un problema por los cambios de temperatura. Las cabinas empezaron a ser mas estrechas y a llenarse de miríadas de interruptores e indicadores. Los reactores tenían formas más estilizadas y el espacio empezó a ser escaso. Las necesidades de escape rápido ante una emergecia en cockpits ya saturados dictaban un cambio de indumentaria.

 

Aparaece la CWU

 

Por otro lado, los militares tenían un problema con el nylon que no protegía suficientemente del fuego, ellos necesitaban materiales que retardaran sus efectos. La CWU (Cold Weather Uniform) con tejido NOMEX, fabricado por Dupont, fue la solución. Se fabricaron en dos diferentes pesos con objeto de aclimatarlas a dos ambientes distintos de utilización (uno más intenso en frío que el otro) y la producción empezó para la USAF en 1972 , llegando hasta nuestros días en sus versiones militares y réplicas civiles (más baratas y accesibles ya que no necesitan dicha protección térmica).

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Estas cazadoras bomber (cuyo nombre proviene de su uso inicial en bombarderos), aparecieron en los inicios en un azul marino, pero posteriormente fue paulatinamente siendo sustituido por el verde oliva tras los conflictos de Korea y Vietnam, para servir de camuflaje a los combatientes en los bosques y junglas asiáticas. Con el paso del tiempo y especialmente en los años que van desde los 60 hasta los 80, su uso se popularizó entre la población civil, en concreto entre ciertas bandas urbanas como los punks o los skinheads. Pero en los tiempos actuales, su uso se ha extendido aún más, llegando a ser una prenda contemporánea que puede encontrarse en cualquier color y condición en multitud de centros comerciales y tiendas de moda.

 

 

El éxito de la MA-1

Para rellenar un hueco que deja la CWU, la USAF necesitaba una prenda más ligera, con un peso por prenda inferior y un uso menos estacional La MA-1 cumple ese propósito sin dudas. El nylon es más liviano, permitiendo al piloto sentirse más cómodo en sus actividades aéreas sin menoscabar la protección térmica que necesita. Los nylons utilizados son de gran calidad y la cremallera frontal permite un uso flexible dependiendo de la protección necesaria en cada momento. Aunque históricamente la cazadora MA-1 ha sufrido múltiples modificaciones para adaptarse al paso del tiempo, la esencia ha permanecido inalterable. Una prenda flexible y confortable que se ha adpatado muy bien a las nuevas cabinas y espacios de los aviones. Nuevos materiales y técnicas más modernas de costura se han ido aplicando sucesivamente. La MA-1 ha idos evolucionando de forma que ha sido más ampliamente utilizada por personal de apoyo en tierra: armeros, mecánicos y especialistas, mientras que la CWU se iba reduciendo su uso a personal con labores activas de vuelo.

Inicialmente únicamente se encontraban en azul marino y verde oliva, siendo este último el color que casi ha reemplazdo oficialmente al primero. Durante las guerras de Korea y Vietnam se descubrió un mayor camuflaje en caso de derribo en combate y operaciones ante el enemigo usando el verde oliva, que en caso de necesidad de ser visto a distancia y reclamar la atención de fuerzas amigas en labores de rescate, se tornaba en un llamativo naranja, simplemente usando la capacidad de la prenda para ser reversible.

 

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Aplicación

 

PILOT FLIGHTJACKES. THE TRUE HISTORY

 

If we have to imagine an iconic article for any fan of the military world in general and the aviation world in particular, this is, like no other, that of the pilot jackets.

Currently there can not be a better choice than a pilot jacket when looking for a warm garment, maintaining a style always fashionable, trusting in good materials and getting a great practicality for everyday life.

These jackets are not only beautiful and feel good, they are practical and the result of many years of history and real military use that have perfected them to our day as a product that has exceptional value for money, if compared to them with contemporary civilian coats.

We have to go back to World War I, the cockpits of the pilots were open, totally subjected to the cold outside. The pressurization was yet to be invented and the altitudes that were being reached in this planes kept rising, raising in equal measure the cold to be endured by the pilots as the operating temperatures depressed.

All sides in the conflict took action, so the U.S. Army officially stablished the Aviation Clothing Board in 1917, starting to distribute aviator jackets made of leather, with leather collar protectors, zipper closures and finishes in wool on wrists to limit the entry of air into the body of its pilots and so retaining body heat.

 

II World War changed everytihing

 

World War II and the entry into the theater of operations of unpressurized bombers flying at high altitudes, accelerated the search for efficiency in these garments, to combat temperatures that could reach -45 degrees. A well-fitting, thick-skinned jacket was the best ally in these circumstances.

 

The two best known and outstretched American leather jackets were the Air Force A-2 and the U.S. Navy G-1. The popularity of the G-1, set out after Tom Cruise's appearance in the Film Top Gun became so high that it stowed out the American government's supply chains, eventually cancelling its official production. This was no obstacle to them becoming a very popular, Hollywood-style garment, tremendously in demand in the civilian world, albeit outside the official supply chain, both by pilots and amateurs.

But the world evolves and so does the needs of the pilots. The new aircraft and their pilots demanded other requirements. Less weight, greater agility of movements within the cockpit and protection against an unexpected and fearsome fire.

With the arrival of the jetfighters, which could fly at higher altitudes at lower temperatures than propeller planes, the heavy and uncomfortable leather jackets were drenched, before reaching the plane and making the preflight if it was raining, or by perspiration when sweating inside. This body moisture as it ascended became a problem from temperature changes. The cockpits began to get narrower and filled with myriad switches and indicators. The reactors had more stylized shapes and space became scarce. The need for quick escape in the face of an emergece in already saturated cockpits dictated a change of clothing.

 

The CWU is born

On the other hand, military had a problem with nylon that did not sufficiently protect from fire, they needed materials that would slow their effects. The CWU (Cold Weather Uniform) with NOMEX fabric, manufactured by Dupont, was the solution. They were manufactured in two different weights in order to acclimatize them to two different environments of use (one more intense in cold than the other) and production began for the USAF in 1972, reaching to this day in its military versions and civilian replicas (more affordable as they do not need such thermal protection).

 

These bomber jackets (whose name comes from their original use in bombers), appeared in the beginning in a navy blue, but were subsequently gradually replaced by olive green after the conflicts of Korea and Vietnam, to serve as camouflage to fighters in Asian forests and jungles. Over time and especially in the years from the 60s to the 80s, its use became popular among the civilian population, particularly among certain urban bands such as punks or skinheads. But in today's times, its use has spread even further, becoming a contemporary garment that can be found in any color and condition in many shopping centers and fashion stores.

 

 The MA-1 success

To fill a gap left by the CWU, the USAF needed a lighter garment, with less weight per undergarment and not so seasonal use The MA-1 certainly serves that purpose. Nylon is lighter, allowing the crew member to feel more comfortable in their aerial activities without undermining the thermal protection they need. The nylons used are of high quality and the front zipper allows flexible use depending on the protection needed at all times. Although historically the MA-1 jacket has undergone multiple modifications to adapt to the passage of time, the essence has remained unchanged. A flexible and comfortable garment that has adhered very well to the new cabins and cockpits of the aircraft. New materials and more modern sewing techniques have been applied successively. The MA-1 has evolved in a way that has been more widely used by ground support personnel: ordnance crew, mechanics and specialists, while the CWU was reducing its use to personnel with active flight work.

Initially they were only in navy blue and olive green, the latter being the color that has almost officially replaced the first. During the Korean and Vietnam wars more camouflage was needed in case of demolition in combat and operations against the enemy using olive Green. In case of need to be seen from a distance and claim the attention of friendly forces in rescue work , turned into a striking orange, simply using the garment's ability to be reversible, was a must.

The MA-1 has been and continues to be used, in its multiple replicas not only by other air forces but by all kinds of organizations that need a warm garment, light, of acceptable cost and easy customization. Police forces around the world also use these jackets to provide their members with a quality, warm and useful item to their heavy-duty, water-resistant and very light purposes.

Much of the MA-1 and CWU success lie in having an athletic style that doesn't go out of fashion over time. It has no gender or age limitations, it keeps you with a fitted and jovial figure. The MA-1 and CWU jackets have an aura of nostalgia behind them that reminds us of the movies and TV series of the 90s, our favorite actors and heroes. The great versatility of these jackets have made them a true bestseller. They will always have a place in our wardrobe.

Combine them with your favorite embroidered patches and you will have an exclusive garment to your liking. Imagination is your ultimate ally for varieties that adhere to a particular time or plane. The possibilities are endless. 


Comentarios: 1

Invitado |

Re: CAZADORAS DE PILOTO. SU HISTORIA REAL
La MA1 sustituye el hueco dejado por la CWU ???? Increible. Cronologicamente es anterior a estas. Yo creo que el autor del articulo no ha sabido distinguir la B15.
Tampoco habla de las chaquetas de bombardero de verdad, las B3 y demas.
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